viernes, 25 de agosto de 2017

Día Seis: MARCHANDO UNA DE DESCANSO ACTIVO

Tras anexo dos y la historia de coger el tren, he recuperado buenas sensaciones. Por situarnos, no he subido el puerto de Béjar, estoy a trescientos metricos de donde empieza, en Baños de Montemayor, verde que te quiero verde.
Lo bueno de hoy es que por fin dejo atrás el calor. Nunca me ha costado tanto sobrellevar las altas temperaturas, y sí que han hecho mella. Por mucha crema solar y mucha gorra que lleve, voy de nuevo con las marcas del maillot, color chocolate. Ahí, haciendo honor a mi apodo...
Pero estoy contento, tras lo del tren. Sí que ha sido una buena decisión, a pesar de mi pedrá. ¿Será la madurez? ¿Que me estoy haciendo viejo? Oh my God... A ver quién me aguanta con cuarenta castañas... Sea como sea, voy bien. Desde aquí ya todo es más verde, y más difícil, pero el montañeo me sienta bien para el alma, no lo puedo negar. Sigo sin atreverme a decir que seré capaz, eso sí, pero por lo menos lo voy a pelear.
La anécdota del día ha sido que hay un incendio a unos 10km de aquí. Me han dicho unos pensionistas (¿¿¿Qué pasa este año que solo hablo con jubilados???) que esta mañana estaba cortado el paso hacia aquí, pero ya lo tienen controlado.
Total, tarde productiva, ibuprofeno en crema para la muñeca, y posible visita nocturna al Balneario de Baños de Montemayor, que la verdad es que me vendría de lujo para las piernas. Pero entonces, a ver quién es el guapo que sale de aquí mañana. Digo siempre lo mismo, se pedalea con la cabeza, y esta mañana estaba ofuscado, ofuscado. Uno de mis días, ya me conocéis... Todos tenemos tendencia a echar un borrón de vez en cuando...
Gracias por los ánimos. Si es que cuando digo que estas cosas estamos embarcados todos...

Presi Jesús, mañana visto de nuevo los colores para entrar de gala en Castilla León.
Cris, si te vienes al próximo de coche escoba no pedalea ni Blas. ¡Lo veo!
¡Juan! Buscaré con ahínco el "a tomar por...". No debe andar muy lejos de aquí.
¡Nono! Se te echa de menos, pero no solo por el agua...
¡María! Es verdad... ¡Estoy de vacaciones!
¡Patri! Bendito despertador... Si no hasta pierdo el tren hoy.
Mj... muy pardillo. La próxima vez te consulto primero.
Silfonos.... ¡Salud!

Seguimos juntos.
;)

Anexo Dos: Tirando de Tren

Cáceres, 10:30h.
He decidido coger el tren hasta Plasencia. No me voy a quitar mucho (unos 80-90km), y no salgo hasta las dos y media de la tarde, pero tras valorar lo que queda, cómo voy y lo que puedo adelantar hoy, creo que es lo mejor. Evidentemente, no me voy a quedar en Plasencia. Cuando llegue, saldré como de toriles, intentando aprovechar lo que adelante. La idea es afrontar esta tarde el Puerto de Béjar, una de las paredes que me quedan hasta Galicia. No voy muy contento, a pesar de que es la mejor decisión. Los que me conocéis, sabéis mi gusto por competir.
Cuando se tuerce un poco el plan, suelo empezar a verlo todo oscuro. Ahora ya no solo Finisterre, sino Santiago, me parecen puntos inalcanzables. Es mi día seis y solo llevo 500km.
Me duelen las piernas, me duele la muñeca derecha, me duelen los hombros,... ¡¡Voy hecho una penica!! 😂 😂 😂
Y está cambiando el tiempo. Ahora vamos a pasar a tardes de tormenta.
Seamos positivos, que ya lo dijo Mister Bunbury: días de borrasca, víspera de resplandores.

jueves, 24 de agosto de 2017

Día Cinco: DAME UNA ESE, DAME UNA U, DAME UNA E, DAME UNA ERRE,...

¡Qué gran jornada!
Necesitaba un día como el de hoy, de cuestas, caminos, comarcales, tractores, fruta, charlas, vacas, toros, caballos, cerdos,... Y tres puñeteras cifras en las piernas.

Estoy a 30 kilómetros de Cáceres, y aún no me lo creo. Dejé de pedalear a las seis, tras parar un rato para comer. Los dos grados menos y unas nubes a las que no he dejado de dar las gracias han venido de dulce.
Anoche estuve de charla con Señor y Señora Svai, a medias entre el inglés y el español que ellos chapurreaban. Se quejaban del calor  y no podían comprender por qué en el albergue no había aire acondicionado. "hozeanjo, ¿cómo no haberrr airecondisionada aquí? Es mushacalorrr!!!". "Pues porque ésto vale ocho euros, pichita, vete a un hotel...". "Ya, ya, es barata esto sitio, pero falta airecondisionada". Pues a Alemania, nenico... ¡Qué quieres que te diga yo!
Entre mis zumos y sus galletas desayunamos esta mañana, y tras un café, nos separamos. "¡Buencamina, my friend!". Qué bonicos son los guiris.

Gracias al dueño de un bar en Castuera, aficionado a los pedales él, he descubierto el Camino del Rey, que me ha llevado sin problemas hasta Don Benito, donde pensaba hacer el giro que comenté ayer, para evitar entrar en Mérida. Y cuando iba a seguir, tras otro café, que me sirve de gasolina, un grupo de ciclistas se paran a charlar. Que si a dónde vas, que si de dónde vienes... Lo típico. Y me han enseñado una ruta hasta donde quería parar hoy, atravesando una sierra preciosa, por un camino de cabras que llevaba a una explotación minera. Flipando estoy todavía, me lo he pasado como un enano.
Y tan contento iba que tras comer he tirado quince kilómetros más. Y aquí estoy, en Aldea del Cano, tan cerca de Cáceres que mañana desayuno allí, en un albergue espectacular para mí solito. Esa sigue siendo la constante por ahora, no me cruzo con nadie, quitando al matrimonio Svai, pero supongo que más arriba sí encontraré compañeros de viaje.

Ya he terminado el camino mozárabe, y entro de lleno en la Vía de la Plata. Grandes recuerdos por aquí de viajes pasados, y de la gente que conocimos, de las rutas que trazamos,... Mi primo, Paco, Antonio...
A pesar del avance hoy, la idea del tren sigue por ahí, revoloteando. No quiero dejar de disfrutar de esta escapadilla por esfuerzos mal gestionados, pero bueno, hoy estoy muy contento. Ya mañana decidiré.

Siempre tengo un día de concentración ciclista durante los viajes, hoy era, se nota por lo que os cuento, pero es que ha sido muy chulo el recorrido. Y además, me quedé sin batería en mitad de la sierra esa... Cómo me gusta que las cosas se compliquen cuando menos falta te hace. Y aún no me creo que haya sido capaz de llegar aquí, sin mapas. Dada mi torpeza, wow... Increíble.
Está siendo una gran aventura este año, y por ahora todas las etapas terminan bien, con mis achaquillos... Pero bien.

¡Sigamos cruzando los dedos!



miércoles, 23 de agosto de 2017

Día Cuatro: DE MANZANAS Y MASTINES

Más cansado de pensar en distancias que de pedalear, arranqué esta mañana dispuesto a entrar en Extremadura, con dos manzanas en los bolsillos del maillot y zumo tropical en una de las botellas. He descubierto que, oye, no está malo calentujo... Se deja beber mejor que el acuarius.
Hasta Hinojosa del Duque del tirón, que temprano se anda mejor, a echarle un ojo a la Catedral de la Sierra, iglesia enorme, aunque parece que estuviera fuera de sitio aquí, entre tanta encina. Y del tirón después hasta Monterrubio de la Serena, donde un tipo se ha ofrecido a acercarme en su furgoneta hasta donde he parado hoy, Castuera. Al tío éste, obviamente, le he dicho que no, pero vete tú a saber... Me habría ahorrado un par de sustos, por lo menos.
Así que tras dos litros de agua y charleta agradable en la casa del pensionista con unos cuantos jubilados, contando de dónde vengo, a dónde voy, y que no tengo ningún  problema mental, que es que uno tiene estas aficiones, arranco dirección a Castuera, donde hoy tenía pensado parar y evitar el calor que abrasa a partir de las dos de la tarde. Camino precioso, mixto, sube y baja, donde ya se masca Extremadura. Y tan feliz va el nene, con sus manzanicas, cuando de no se dónde me aparece un mastín como un diplodocus de grande y empieza a perseguirme.
No hay gel ni bebida energética comparable al chute de energía que te da mirar para un lado y ver un perraco con ganas de hincarte el diente en los gemelos. ¡Eso sí que ha sido un cambio de ritmo!
Bueno, pues eso me ha pasado unas cuatro veces más. Quizás la penúltima ha sido la más jodida, porque he ido todo ese trozo abriendo y cerrando verjas para poder pasar, no por placer ni por añadir un poco más de dificultad a la persecución, es que vas por zonas  privadas a veces. Y qué menos que dejar las cosas como te las encuentras, ¿no?
La verdad es que ha sido divertido, para qué mentir. ¡Mira que me gusta a mí un perro! Y los mastines, más. Si todos los noviembres subo al Cerro Huenes a ver a dos que hay allí, más bonicos que un San Luís (seguro que habéis visto la foto que tengo por ahí), pero estos estaban un pelín enfadados. Luego me he dado cuenta de que iban custodiando rebaños de ovejas, y claro, cuando uno está currando no tiene tiempo para tontás ni distracciones.

Castuera es grande para ser considerado un pueblo. Un sitio que tiene al menos dos estancos, ya para mí es una señora ciudad. Tras cónclave con mi comité de sabios, es decir, mis presidentes de la Pepa, mi familia y mi primo, he decidido quedarme aquí a descansar por hoy. A las 13:30h ya estaba en un bar (¡dónde voy a estar mejor!), y hoy me quedo en el albergue de peregrinos, un sitio espectacular para ocho cochinos euros que me cuesta. Solo estamos tres personas (y Sarah). Una pareja de alemanes (cómo no) que van haciendo el camino hasta Mérida, señor y señora Svai, los llamo. Me han dicho sus nombres, pero no me he enterado. Ellos están en un cuarto y yo en otro, con cuatro camas cada uno. Con los ligeros 43 grados que están cayendo a las ocho de la tarde, no creo que aparezca nadie más. Pero vamos, que si aparece, estupendo. Tengo ganas de hablar con la gente y de encontrar compañía. A veces se hace largo ésto de ir solo.
Un policía que me ha dado el alto por ir en dirección prohibida, que también son ganas de tocar la moral, ha sido el que me ha dado las llaves del albergue. Que si estás loco, que si con este calor a dónde vas hombre, que si ah, bueno, es que en bici es más fácil... Lo de siempre. Acepto que a pie sea distinto, pero no por ir en bicicleta ésto es un camino de rosas. Simplemente avanzas más. Y en menos tiempo. Es lo que tienen mis vacaciones... Que por mí, me pegaba ocho meses, con toda la tranquilidad del mundo. Pero solo tengo dos semanas. ¡Es lo que hay!

Ese tema me tiene mosca, porque empiezo a pensar que no voy bien de tiempo. Por eso, y porque ya decidí ayer que quiero evitar ciudades grandes, mañana no voy a Mérida, sino que trazo hacia otro lado para salir un poco más arriba. También planea sobre mi nuca la idea de coger un tren y ahorrarme unos kilómetros, que igual con estas alertas naranjas no es tan mala idea. Una cosa es competir con uno mismo, y otra que me de un apechusque por ahí. No descarto tirar de Renfe, no.
Pero por ahora, no.

Tengo un hambre canina (mira tú cómo hila el tío) y empiezan a crecer las terrazas de los bares. Y ya se sabe, donde fueres...

¡Salud!

martes, 22 de agosto de 2017

Día Tres: ¡¡ASSSÚCAAAR!!

Parada estratégica en Alcaracejos, aún provincia de Córdoba, a un ratillo de Extremadura, tras cruzarme esta mañana Sierra Morena, sin dejar de subir en tres cuartas partes de la jornada.
Hoy ha sido uno de esos días que Jesús hubiera disfrutado. Presi, hago honor a la peña ciclista (tengo peñas de todo, ofus) vistiendo los colores para afrontar etapas duras. Hasta más de una vez te veía ahí, dos curvas más adelante, esperando al almeriense...
Hoy he tenido la genial idea de inventarme mi propio camino, y he ido a parar a una carretera que no es ni comarcal, para luego volver a meterme en tierra, por un sitio llamado "el camino de la falda de la sierra". Precioso, digno de grandes, y con cambio de paisajes, abandonando poco a poco las lomas plagadas de olivos, por encinares centenarios, urracas y, redoble de tambores, ¡el cerdo ibérico!. Gran anécdota hoy, cuando he intentado colarme en una finca, buscando agua, y se me ha tirado un cerdaco de éstos. ¡Qué cosa más bonica de animal! Si por algo dicen que se aprovechan hasta los andares.
He salido huyendo como una bala. Y no he cogido agua. Ya nos volveremos a encontrar, ya... ¡Que me he quedao con tu cara!.

Este pueblo es chulo. No parece tener nada especial, entre medias de Córdoba y Badajoz, perdido en el mapa, con un cruce de caminos, una piscina, un montón de bares, la discoteca "Kenia", que tiene pinta de sitiazo, y un "Museo de la Matanza" que acabo de visitar. Y el hambre que se me ha abierto es bestial. Y para rematar, hay una exposición sobre el Camino de Santiago. Alcaracejos, qué bonico eres.

Hoy he decidido que no duermo más en capitales. Pierdo mucho tiempo buscando el camino de salida, que es lo que me pasó esta mañana en Córdoba. Bueno, eso, y que cuando cogí a Sarah tenía la rueda delantera pinchada. Entre unas cosas y otras he arrancado sobre las nueve y media y claro, me ha pillado la vez el calor. A las tres he puesto pie en este cachito de tierra. Ducha, siesta, cálculos, café y blog. La rutina.

Salva llegó esta mañana a Santiago (enhorabuena, campeón) y a mi se me llevan los demonios al pensar en lo que me queda. El día tres siempre es así. Mañana es más que probable que me pegue un buen tute, con la venia de mis piernas, porque ayer di la nota en la plaza de la corredera, con un "Rafa Nadal" digno de ser grabado. ¿Os acordáis de esa rueda de prensa en la que le dio un tirón? Pues oye, igualico. La gente de alrededor, una vez se me pasó, se descojonaba, y yo también, claro. Entiendo que es normal, llevo un ritmo más alto que el año pasado, pero voy a empezar a recurrir a la fruta. Hoy me he puesto fino de gominolas entre monte y monte, y hasta pedaleo más contento. El agua se me acaba pronto. El acuarius no me motiva nada. Y la cerveza no la puedo llevar en los botes, o no debería...
Así que lo dicho... ¡¡ASSSÚCAAAR!!

Mañana más, guap@s. ¡Ah! Gracias por todos los comentarios. Pomelo, Juan, Carlos,... Me parto cada vez que os leo, y a cada frasecilla que dejáis, me siento más orgulloso de formar parte de vuestra vida. Tengo mucha suerte.
Por sacaros de dudas, no fui a misa en Alcalá la Real, igualo el nivel cervecil con el de agua cada tarde-noche y sí, el salmorejo está más rico por aquí. :)

Carletto, éste es el sitio, tío. A criar cerdos, a curar encinas y a jugar al dominó. Y para rematar, tienen alhambra, de la dorada. ¡Foh! Y lo que se tercio...

Voy a por la fruta, chic@s. Manzanas. Muy fan de las manzanas.
¡Se os quiere y se os admira!

lunes, 21 de agosto de 2017

Día Dos: AL QUE MADRUGA...

Córdoba me recibe hoy, con su mezquita, su salmorejo y sus aires acondicionados.
A las dos y media de la tarde, cuando ya realmente aprieta el calor, he llegado a la ribera del Guadalquivir, tras una mañana de precioso pedaleo, serpenteando al final por la N-432, de un lado a otro, entre lomas de olivos y cauces secos. No me gustan demasiado las carreteras nacionales, van cargadas de tráfico y gente que lleva demasiada prisa. Se me olvida que el mundo no está de vacaciones. Sólo yo. Pero los camiones pasan demasiado cerca, los coches pitan demasiadas veces y los motoristas aceleran demasiado fuerte. Es el trazado de la Ruta del Califato, otra para añadir a la lista.
Hoy me he gestionado bien, recuperando algo de terreno de ayer. La idea inicial era seguir un poco, pero entre las dos y las siete de la tarde se rondan los 44 grados. No apetece hacer nada... Y lo siguiente es Sierra Morena. Mañana. Mejor, mañana.
Cómo se reducen mis necesidades cuando me embarco en un viaje de éstos... Solo pienso en hidratarme, comer, ducharme, echar una siesta... No hay nada más. A veces piensas en unos y otros, en el blog, en cualquier canción que sin saber por qué no dejas de escuchar en tu cabeza... Hoy ha sido, atención, la de "Opá, yo viacéun corráh". Vete tú a saber por qué.
Pero quitando eso... No hay nada más. Ni teléfono, ni trabajo, ni cosas por hacer... Solo pedalear, avanzar poquito a poco, atravesando caminos  por los que no pasaría nunca, y aprendiéndome los mapas para no salirme del trazado, en busca de sitios donde echar un café y llenar los botes, porque un pueblecito se convierte en un oasis cuando al entrar puedes comprar un par de botellas de agua fresca. Puede ser que hoy me haya bebido unos diez litros durante la mañana, no exagero. Los mismos que sudo. La ropica huele hoy que da gloria, pero he encontrado un sitio espectacular donde quedarme.  
Estoy atracado en la Pensión Alcázar, única alternativa al albergue de peregrinos. Es curioso lo de las ciudades grandes, a veces hay más opciones en pueblachos perdidos de la mano de Dios. Fernando me dice que no tiene sitio, hasta que le digo que vengo haciendo el Camino de Santiago. "Ah, pero... ¿¿¿Eres peregrino???" Le digo que "bicigrino, más bien... Pero sí, sí que lo soy". "Entones vente pacá, hombre, que algo te apañamos".
Dicho y hecho. Y me recibe una señora entrañable, no como la guerrillera de ayer. Y me dan un cuarto enorme, con cama grande, ventilador, televisión y balconcito, y me dice dónde está la lavadora y cómo funciona, y que si quiero puedo coger esa manguera para limpiar la bici. Y hasta coge ella los bártulos y los lleva a la habitación. "A los peregrinos hay que ayudarlos", me dice, mientras se despide. "Bueno, yo me llamo María, y si necesitas algo estoy en la cocina. Como dice la canción".
¡Pero no tengo ni idea de qué canción es!
Espero no necesitar nada...

domingo, 20 de agosto de 2017

Anexo Uno: La Señora

- ¿Qué hora es, joven?
- ¿Cómo dice, señora?
- ¿¿¿Es que no tiene reloj???
- Eehmmm... ¡Sí, si! Las cinco y media.
- ¿¿¿Las cinco y media???
- Sip... Y media. Las cinco. Las cinco y media, vamos.
- ¿¿¿Pues no dicen que no hay misa???
-..... ¿Cómo?.....
- ¡¡¡Que dicen que no hay misa!!! ¡¡¡Y son ya las cinco y media, joven!!!
- Ya... ¿ Y a qué hora es la misa?
- ¡¡¡Pues a las ocho!!! ¡¡¡A qué hora va a ser!!!
- Aham... Bueno.. Hay tiempo aún... Estooo... ¿Sabe usted a qué hora abren el hostalillo este?
- A las ocho.
- ¿A las ocho abren?
- ¿¿¿Qué???
- El hostal...
- ¿¿¿Qué hostal???
-..... Éste de aquí, señora...
- ¡¡¡Y yo qué se de hostales!!! ¡¡¡Que a las ocho es la misa!!! ¡¡¡Y en esta iglesia de aquí!!!
-.... Aham...
- ¡¡¡Irá usted!!! ¿Verdad, joven?
- Claro que sí. Allí nos vemos a las ocho.
- Pero cambiese de ropa, que menuda pinta para ir a misa...
- Me ducho y me cambio, no se preocupe.

- ¡¡¡Buenas tardes, joven!!! 

- Buenas tardes, señora.

Alcalá la Real.
17:30h.
True Story.